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viernes, 15 de mayo de 2009

¿Qué buscamos los jóvenes?

En el cine tenemos una gran variedad de géneros y subgéneros que dan diversidad y enriquecen este ilustre arte. Y como todo en esta vida, siempre hay un sector fiel seguidor y otro que es detractor. El cine de producción americana, es un cine en dónde casi siempre brilla ese sentimiento patriótico que les caracteriza a los “yankis”, sobre todo en películas de guerra, etc. Pero el ejemplo más claro de “americanada” 100% es con las películas de adolescentes.
Este tipo de películas siempre utilizan la misma estructura donde se repiten los mismo tópicos: en un instituto chica guapa y chico guaperas que pertenece a la banda más “cool”, y que son pareja; el chico tímido al que le gusta la chica guapa, situaciones cómicas, fiestas desmadradas, etc. y todo eso encarnado por actores jóvenes reclamados por las adolescentes. Un cúmulo de características en dónde la película nos puede resultar entretenida pero la escasa calidad argumental y demás brillan por su ausencia. Muchos ejemplos de estas películas son: American Pie (por excelencia), Chicas Malas, 10 razones para odiarte, Eurotrip, Roadtrip, y un sin fin más.

La industria cinematográfica americana es la gran reina de este mercado y en nuestro país se refleja claramente, ya que el cine americano capitanea en nuestras carteleras quitándole protagonismo a los films españoles, y no por no hablar de las recaudaciones de estas películas, que superan y con creces a las españolas. Y es que, ¿por qué nos atraen estas películas?

Como Pierce nos mostró, con la semiótica tenemos una forma de analizar el mundo de la comunicación. Aunque es muy importante que para que se produzca esa apropiación de los signos por parte nuestra, la cultura y el contexto en el que se produzca deben de ser los adecuados.
Desde el punto de vista semiótico, estas películas comportan unos signos cargados de muchos significados que su público, principalmente jóvenes, fantasean y que intentan plasmar en su personalidad y su vida, cuando nuestra cultura es mucho mejor que la americana. Y con eso debemos de tener cuidado, pues muchas de esas fantasías, en un edad tan difícil como la adolescencia, pueden suponer un problema de integración o relación de una persona con el resto de la sociedad, es decir, si un chico/a necesita de esas pautas de conducta que las películas a veces nos muestran, es sinceramente por que esa persona no es capaz de aceptarse tal cual como es.
Simplemente estamos ante una pequeña invasión de esos valores que se camuflan a través de estas películas. Uno de los últimos estrenos españoles en la cartelera, Fuga de Cerebros, sigue ese mismo eje. Está arrasando en las taquillas, donde ya ha recaudado 4 millones de euros, y va camino de convertirse en la más taquillera en lo que va de año. ¿Por qué será?

Por último, volver a decir que al ser películas cargadas de signos, y la sociedad al estar expuesta ante ellos debe de ser capaz de adaptarlos a ellos o no. Sin embargo, desde mi opinión considero que nos estamos haciendo un flaco favor si nos dejamos sucumbir ante el encanto del mundo que se nos presenta en estas películas, pues el 98% de las cosas que suceden en ellas dudo mucho que sucedan en un instituto norteamericano hoy en día. Pues ese chico tímido que decida enfrentarse al guaperas por el amor de la chica guapa, acabe con muchísimas magulladuras e igual de solo que al principio.
Isabel García*

martes, 31 de marzo de 2009

¿Sería posible un tercero en la actualidad?



Los mass-media siempre se han perfilado, desde el surgimiento de la teoría funcionalista, como los reproductores de valores sociales y culturales a la sociedad. Con el surgimiento del cine como herramienta difusora de ideas, se comprobó como este (el cine, pero también los demás medios comunicativos) son un perfecto instrumento adoctrinador. Como ejemplo tenemos el cine ideológico de todas las dictaduras opresoras y fascistas que han pasado por el continente europeo, utilizando este medio para la dominación cultural del pueblo. Por eso la teoría crítica ataca ese uso de los medios, distorsionando la realidad social y manipulando los mecanismos democráticos de los que se hace servir el poder.


Una película que me hizo reflexionar sobre este tema fue “La Ola”, de Dennis Gansel. Un thriller alemán inspirado en los sucesos que tuvieron lugar en 1967 en EEUU, cuando tras cinco días de experimentos, el profesor de Historia Ron Jones tuvo que interrumpir el proyecto ‘La tercera ola’, con el que pretendía demostrar a sus alumnos de la escuela Cubberley de Palo Alto (California) la dimensión real de la autocracia. Los hechos, que ahora los recupera el director, son extraídos del libro “The Wave” del escritor estadounidense Morton Rhue, pero ubicándolos en la Alemania actual.


Este film, que recomiendo, nos hace reflexionar y nos muestra como la raíz del fascismo sigue oculta en nuestra sociedad, y que sólo hace falta seguir unos movimientos y encontrar una situación adecuada (una crisis, etc.) que haga que vuelva a florecer. Porque, que rompiéramos su actividad no significa que acabáramos con ella. Los medios de comunicación actual siguen formando parte, como he comentado antes, del punto de vista funcionalista. Pero ahora hay mucho más que hace medio siglo, Internet se ha convertido en la herramienta comunicativa más potente que existe, pero una herramienta donde la libertad de expresión es casi completa al 100%.

Con todo esto me remito a que, aunque nuestra sociedad haya evolucionado y seamos muy liberales, modernos e innovadores, los mass-media siguen siendo un poco opresores, diciéndonos como tenemos que vestir, pensar, actuar…, imponiéndonos una realidad basada en el consumismo de hoy en día y no dejándonos ver esas múltiples realidades de las cuales podamos elegir libremente, como nos dice R. Alsina. Y que si en una pequeña escuela, unos adolescentes sucumbieron a unos ideales autócratas que se propagaron por Internet y su comunidad, ¿no le podría pasar lo mismo a nuestra actual sociedad, con una situación cada vez más débil y crítica?


Isabel García *Peralimonera

domingo, 29 de marzo de 2009

TEORÍA CRÍTICA Y EL DEBATE DEL CINE INFLUYENTE.

Pongámonos en situación...

La teoría critica de la escuela de Frankfurt estaba condicionada por el contexto social en el que se encontraba. Los sistemas totalitarios europeos empleaban los mass-media como control de la sociedad, de las conciencias de los individuos, creando una sociedad estandarizada. El surgimiento de estos medios de comunicación de masas como la televisión, el cine, la música popular, la radio, etc, convertían la cultura en una industria, en una cultura de masas, entendida más como una estructura de comunicación que como un órgano económico, que tiende a la destrucción de la diferencia. Por tanto, esta teoría entiende a la sociedad como una falsa democracia de la razón, fruto del capitalismo y del consumismo, donde el sector social mantiene su poder mediante la utilización sobre el resto de los individuos de la manipulación de la información por vía de estos medios, entre ellos el cine.

Cine como Mass-Media.

El cine fue empleado por los sistemas totalitarios como arma de manipulación de la mente del espectador mediante mensajes subliminales, ya que el individuo no se percataba directamente del mensaje, pero calaba hondo en su conciencia, mientras solo entendía el cine como un entretenimiento fascinante al que caía rendido.

Actualmente ya no se emplea como arma de manipulación propiamente dicha, aunque el cine puede influir en la sociedad, como otros medios, y esto ha sido tema de controversia. Se debate sobre si puede influir en la conducta de los jóvenes y los más pequeños, con personalidad todavía moldeable, cuando aparecen películas de lucha, violentas, escatológicas o con connotaciones amorales como son el racismo, el sexismo, etc.

El cine forma parte de esta cultura industrializada, donde parece que hay unos márgenes establecidos de los que no se deben salir, una serie de significantes y significados preestablecidos, de convenciones que han servido para moldear nuestras conciencias y en los que no reparamos, muchos de estos elementos que hemos asimilado no llaman nuestra atención, por eso cuando el cine se sale de los márgenes establecidos por la industria y pone ante el espectador una nueva perspectiva sobre un concepto o situación, logra que surja un debate social, que la razón surja, que se rompan las ataduras de las concepciones sociales, que el espectador piense sobre lo que tiene delante.

Se ha debatido sobre la influencia del tabaco en el cine, sobre la influencia de que en las películas se use o no el condón,... creando así normas que la sociedad establece para que el cine colabore a concienciar a los espectadores sobre las conductas que se consideran perjudiciales, por tanto, vemos que la sociedad asimila que el cine es un buen arma de comunicación, bajo el disfraz de medio para el entretenimiento al igual que la televisión.

Por esta razón hay tanto debate sobre la violencia que puede generarse si la sociedad se influencia por actos violentos en el cine, es decir, que el continuo lanzamiento de películas dónde prolifera la violencia directa o indirectamente pueda acabar creando una sociedad violenta, ya sea en películas históricas o de trama policíaca que se regodean en actos violentos para hacerlas más entretenidas o en películas cómicas donde aparecen ciertas escenas que exageran algunas actuaciones de los personajes con el mismo fin: hacerlas entretenidas.



Así que...

La violencia en el cine, puede ser tanto informativa sobre las situaciones que se dan en nuestra sociedad como sólo un hecho más de entretenimiento o “arte”, como también es arte e información histórica el cuadro de los fusilamientos del 2 de mayo de Goya, que nunca pretenden generar más violencia, a pesar de que en su época sabían que la pintura era un modo de transmitir mensajes.



Vic* PERALIMONERA

lunes, 2 de marzo de 2009

El funcionalismo en el cine

El funcionalismo en el cine

El cine, como medio comunicativo que es, crea y transmite una serie de ideas que al igual que lo mass media debe ser analizado dentro de un marco funcionalista. La teoría funcionalista trata de reproducir una visión global de los medios de comunicación de masas, sus articulaciones internas y sus funciones. Los medios a su vez tienen un gran poder y como tal deben cumplir con una serie de funciones para crear un sistema equilibrado.

Tal y como se ve reflejado en la teoría funcionalista, la sociedad es un mercado libre y por lo tanto el cine, como medio comunicativo que es, transmite libremente una serie de ideas y mensajes a un gran número de cinéfilos. Pero en muchas ocasiones la manera de trasmitir sus ideas no es la más correcta, y es que cuando no cumple con su función intencional, cae entontes en la disfuncionalidad, ya que hace aminorar el sistema en vez de ajustarlo (función).

Como hemos citado anteriormente, los medios caen en varias ocasiones en disfunciones. Un claro ejemplo sería el tema de la anorexia o del tabaco. Son un hechos sociales que han sido objeto de muchas críticas pero en diversas ocasiones son los medios los que en cierto modo parece como si apoyasen estas causas. Vayamos sino a los anuncios de ropa o de moda donde se puede apreciar siluetas esqueléticas o en el cine, donde podemos ver a personajes con su pitillo. Pues bien, si reflejamos todo esto en el cine, tenemos que decir que él también bebe de estas disfunciones o sino veamos el claro ejemplode la violencia. ¿Acaso no se siguen haciendo películas de violencia, aun sabiendo que es un problema social muy grave y que puede acarrear importantes consecuencias?.


Se han dejado atrás aquellas películas de suspense donde todo se intuía o se mostraba los sucesos sutilmente para pasar a escenas frívolas llenas de violencia, muertes y sangre. Un claro ejemplo sería el caso de películas como Saw o Kill Bill, donde hay una importante carga de violencia. Donde todo se encuentra en la pantalla de una manera demasiado explícita provocando en ciertas ocasiones pánico y ansiedad (disfunción). Pues bien, mi planteamiento viene aquí; ¿se debería prohibir o al menos reducir la carga de violencia en esta serie de películas donde el cine, como medio comunicativo que es, actúa de manera disfuncional de cara a la sociedad? O quizás solo se debería advertir esa carga que contienen las películas antes de comenzar dicha película?


Esta claro que aunque el tema de la violencia, desgraciadamente esta a la orden del día, si desapareciera escenas violentas en un film desaparecería también uno de los géneros literarios y muchos guiones de cine no tendrían sentido. Aunque si hay que decir que en muchas ocasiones se podría reducir esa carga de violencia que contienen ciertas películas y que causan tanto impacto entre los diversos públicos.


María Marmenu Rubert

¿Quieres que rece para que tu también te mueras?

Esta, la del título, es posiblemente la frase más impactante de Camino, la película de Javier Fesser triunfadora en los premios Goya de este último año. En el film se nos narra la historia de Camino, una niña de 11 años que de repente debe enfrentarse a dos acontecimientos muy diferentes y nuevos para ella: enamorarse y morir. La niña está afectada por un cáncer muy agresivo, y afronta hasta el final su sufrimiento con una increíble fe, siempre apoyada por su familia (miembros del Opus Dei).

En la película encontramos, por una parte, una madre fanática convencida de que Dios ha elegido a su hija y una hermana numeraria tan entregada a su causa que apenas tuvo tiempo de presenciar los últimos segundos de vida de Camino; por otra parte, un padre cada vez más confuso que no sabe cómo actuar ni en qué creer; y en medio de todos ellos está Camino, que acaba de descubrir a su primer amor (paradójicamente llamado Jesús) y a pesar de su grave enfermedad alberga la esperanza de volver a verle pronto.


He elegido esta película para realizar un análisis funcionalista puesto que a raíz de la polémica que ha despertado se han producido desequilibrios en el sistema social, con enfrentamientos entre los partidarios del Opus Dei y aquellos que defienden Camino, todo esto reflejado en los medios de comunicación. Hay que recordar que el sistema se concibe como un organismo con distintas partes, las cuales desempeñan funciones de integración y mantenimiento del propio sistema.

En este caso, Javier Fesser pretendía reflejar de manera objetiva la realidad de una familia del Opus Dei, de lo cual informaron los medios de comunicación (función), pero como sabemos resulta prácticamente imposible conseguir la objetividad, puesto que el director narraba la historia desde su punto de vista (en su caso, ateo). Como consecuencia, ha sido acusado por los miembros de la Obra de deformar la realidad, de mantener una mirada llena de perjuicios negativos que ofrecen una visión distorsionada del Opus, muy alejada de la tolerancia o el respeto (disfunción). Además de esto, Fesser inspira la historia de Camino en la vida de Alexia González Barros (http://www.alexiagb.org), a la cual le dedica la película (disfunción), pero según aparece publicado en los medios de comunicación (función) la familia de esta niña pidió explícitamente al director que su nombre no apareciera en la película.

A pesar de todo esto y polémicas aparte, solo me queda recomendaros que no dudéis en ver Camino, desde luego no os dejará indiferentes.

LIDIA PALMER CAPILLA

La actitud social desde la teoría funcionalista

Las acciones que realiza la sociedad son observadas y medidas desde muchas perspectivas, desde la teoría funcionalista no solo se percata de ellas, sino que concibe a los medios de comunicación como potenciadores de una función para la integridad de un sistema, de ahí a nuestro punto de vista: El cine.

Según mi noticia seleccionada podemos ver al cine, como medio de comunicación, abordando los problemas sociales, pues la noticia tiene de título: “El cine joven hecho en Cuba ha vuelto a La Habana con obras que quieren abrir puertas y se atreven a entrar a fondo en temas sensibles en la isla, como la emigración, la censura y la violencia, colmando las salas por primera vez en las ocho ediciones la Muestra de Nuevos Realizadores.”

Estos jóvenes cineastas hacen que los consumidores o receptores se adhieran a su comunicación, para ello da respuesta a sus necesidades mostrando y transmitiendo a modo de ficción convertida en realidad, todo aquello que sucede en su país denotando la violencia, miseria y juicios de toda clase, así los públicos y el medio cine convergen en responder al paradigma funcionalista advirtiendo del mal estado de ciertos aspectos sociales, esta advertencia es la única vía de escape para trasladar a todas las mentes como se vive en La Habana, los gobiernos parcialmente ajenos a sus problemas no apoyan un levantamiento para sus ciudadanos, pues requiere una moralización por parte de todos.

Entre otros casos estas películas muestran la historia de un travesti que se prostituye en La Habana, la experiencia de cuatro emigrantes cubanos que regresaron al país y los relatos sobre violencia cotidiana en la isla, estos son algunos de los problemas mostrados en el cine, problemas implantados en la sociedad que, aparte de mostrarnos diferentes culturas, nos conciencia para combatir esta amenaza social, la contribución de el medio de comunicación se ha basado en mostrarnos los problemas sociales para que la persona forma su opinión ante la ignorancia de los que tienen el poder de cambiarlo.

Eric Amate Hidalgo

El funcionalismo de la pirateria en el cine

El funcionalismo nos dice que los medios de comunicación, es una estructura que forma parte de es institución llamada los Mass-Media. El cine es un medio de comunicación y en la sociedad muy potente, y que como tal ha de cumplir esa función de difusión de la información de manera veraz y directa.
Desde que el cine dejara a un lado su faceta propagandística y adoctrinadora de masas, convirtiéndose en un entretenimiento para todos los públicos, ha evolucionado de manera considerable. Del cine mudo, a aquellas proyecciones en los pueblos al más puro estilo Cinema Paradiso, pasando por Hollywood, el nacimiento del VHS y el DVD hasta llegar al momento actual…el pirateo. Una situación controvertida donde la lucha entre objetores y detractores nunca llegarán a un acuerdo

Hace un par de días encontré una curiosa noticia:
"Camerún, un país sin cine"
El cine de Camerún está de luto, tras el cierre de la última sala comercial que quedaba en el país, "El Wuri", en la ciudad portuaria de Duala, que proyectó en su jornada final, hace dos semanas, la película "Not Without My Daughter" ("No sin mi hija", 1991). Este filme fue el último que pudieron ver los cameruneses sobre la gran pantalla (…). Siméon Fotso, propietario del cerrado Cinema ABBIA, de Yaundé, dijo a Efe que "desde 1985, con la llegada de la televisión a Camerún, empezaron a morir las salas de cine". (…) "la llegada del DVD y la mejora de la calidad en la televisión moderna llevó a una falta de clientes en las salas comerciales, lo que precipitó su agonía".

Como nos dice la teoría funcionalista, cuando los medios cumplen con su función de acuerdo con su intención se consideran funcionales, de lo contrario son disfuncionales (lógico).

Con esta noticia, una vez más, como espectadores de los medios de comunicación, nos hace reflexionar sobre la piratería, sobre esa ilegalidad propagada por los mismos Mass-Media, sobre si nos estamos “cargando” ese gigante mediático llamado Cine.
Tal y como vemos reflejado en el conocimiento funcionalista, la sociedad es un “mercado libre” de ideas y mensajes. El cine transmite unas ideas y unos mensajes a un público, por lo tanto es funcional, la cuestión es el modo en el que se produce esa transmisión: si es lícito o no.
Por lo tanto con este detalle, se podría llegar a pensar que si el acto de descargarse una película por Internet no es legal, llega a ser disfuncional, pero creo que eso sería caer en un error. Estoy de acuerdo en que es un acto ilegal pero considero más ilegal el pagar precios desorbitados por una forma de arte que es capaz de llegar a mucha gente sin importar sexo, edad o condición.
La funcionalidad o disfuncionalidad no reside en el marco legal, sino en el marco social de una estructura compleja donde se trata el problema de los media desde el punto de vista de la sociedad y su equilibrio.

Isabel García Cobos

Disfunción con olor a humo.

Evidentemente los medios de comunicación de masas juegan un papel muy importante en la sociedad actual, somos in-conscientes (muchas veces involuntariamente) de ello regularmente, y a veces, actuando de forma defensiva, nos cuesta aceptar que así sea denotando por tanto como se cuartea en realidad nuestra libertad. Por ello, porque cohabitamos diariamente con ello, resulta muy interesante entender y analizar el funcionalismo, pues se encarga de analizar la función global de los medios en la sociedad, interesándose por la dinámica social en la que conviven los medios y su papel estructural. Remontándonos a los orígenes y precedentes sobre los que el funcionalismo desarrolla su análisis hablaríamos de la figura de Lasswell y una de las funciones básicas que este adjudicó a los medios: la influencia de la comunicación masiva en procesos de estabilización o de cambios culturales o sociales. Somos conscientes, intrínsicamente, de que esa “comunicación masiva” o “mass media” posee unos efectos poderosísimos sobre la sociedad, y que estos se apoyan en el funcionalismo, que intenta producir un sistema de conocimiento objetivo que sea capaz de formular condiciones de equilibrio y autorregulación social, por tanto, de autoequilibrio en la vida social; pero esto también genera su antitesis: la disfunción, que abarca las consecuencias observadas que estrechan la adaptación o ajuste al sistema. Aplicándola a nuestra materia de estudio, el cine, como medio de comunicación que es, es capaz de incidir en los cambios sociales, económicos, políticos y culturales de un modo sutil presentado muchas veces de la forma más inocente pero premeditada. Aquí surge el problema del Emisor- Receptor y su esquema unidireccional, donde el emisor ocupa una posición preferente (como poseedor del mensaje) y el receptor una posición con dificultades para acceder a las instituciones; el emisor (en este caso lo tomaríamos como el film en si; su trama, sus matices, su ideología, sus modelos, sus personajes, su entorno) es capaz de influir positiva o negativamente sobre el receptor (espectador que permanece atento e inmerso en el film). Aplicándolo a la actualidad más flamante, nos centraríamos en la reciente noticia que anunciaba la intención de retirada del tabaco en las películas, sostenida con el estudio de que la exposición de los adolescentes (nos encontramos frente a los receptores) a películas con escenas en las que los actores (los emisores) fuman predice la conversión de un 3% de los adolescentes más jóvenes en fumadores estables ,además de que varias investigaciones en los EE.UU. estiman que el 52% de los adolescentes (receptores) comienzan a fumar imitando a sus estrellas preferidas (emisores) en pantalla ;ante el intento de prohibición nos encontramos ante una disfunción ¿Por qué? Porque a partir de los años noventa (durante los años 60 y 80 de produjo un descenso de la aparición de escenas relacionadas con el uso del tabaco en las películas) se empezó a incorporar el recurso o habito de fumar en la gran pantalla y tal repercusión aminoró la adaptación del sistema, ya que la sociedad tiende a retirar o desechar todo lo disfuncional que no le permita evolucionar; evidentemente todo ello queda sujeto al marco social del momento. Por tanto, sabemos que actualmente el tabaco produce casi cinco millones de muertes por enfermedades relacionadas con el consumo de este, según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), por tanto tal hábito no se acoge del mismo modo que en los años cincuenta o treinta; si el cine de antes olía al humo del tabaco ahora huele a muerte y enfermedad. Ante un inocente cigarro del cine de los años treinta (que bien se trataba de un complemento más, como un abrigo o un bastón) ahora nos encontramos con una disfuncionalidad dañina, que como tal, no es bien recibida por no cumplir con la ética y preocupaciones del momento; por esa pérdida del sentido de la norma y por una evolución social que determina un elevado índice de mortalidad en fumadores. En efecto y en realidad, nuestra sociedad está cubierta de medios de comunicación de masas disfuncionales; por lo tanto poseemos en nuestras manos la enorme, difícil y responsable tarea de convertirnos en reguladores de todos aquellos medios de comunicación de masas que no efectúan sus funciones, y para ello debemos ser un público constituido e informado, con una auténtica opinión pública. ¿No os parece esto tremendamente complicado?


*Las imagenes adjuntas muestran muchas de las campañas publicitarias anti tabaco que se han realizado y ejemplifican la disfunción dañina de la que hablamos.

Rosana Peña.

domingo, 1 de marzo de 2009

EL CINE Y EL FUNCIONALISMO

Según la teoría funcionalista, el cine, como medio de comunicación, es una de esas estructuras que forma parte de la institución que son los Mass-Media.
Los Mass Media cumplen una función dentro de la organización social, si esa función realizada se corresponde a la intención con la que se ha producido, será funcional, de lo contrario se considera disfuncional.


Desde la perspectiva de la estabilidad del organismo, si no contribuye a la evolución y mantenimiento de este, como por ejemplo: no cumplir con los parámetros de educación y ética, que son normas que la sociedad establece como verdaderas; puede ser considerado disfuncional.

Los medios cumplen funciones de mantenimiento, control, estabilidad,… para la cohesión social necesaria para la evolución del sistema.


Apliquémoslo al Cine:

Antes de todo hay que saber que el cine, es un medio de comunicación que durante la 1º y la 2º Guerra Mundial se empleaba como un medio de propaganda más, para influir en el pueblo con fines políticos, (un claro ejemplo son el nazismo y el fascismo) que según la teoría hipodérmica frente a un mismo estímulo se presenta una misma reacción (pre-establecida) en la misma masa receptora, (reacciones iguales de individuos ante estímulos determinados, según el modelo conductista de estímulo-respuesta. ).

Pero desde entonces el cine ha evolucionado: en EEUU, con fines de entretenimiento principalmente, y en Europa con intención de hacer reflexionar a su público, así pues a lo largo de los años, hasta el momento, la cultura del cine a progresado en diferentes géneros, para diferentes públicos, pues la sociedad no se compone de una masa homogénea sino que hay distintas subdivisiones de público que responden desigualmente ante un mismo estímulo.
Así que la teoría hipodérmica que se aplicó en el contexto de la guerra no tiene ahora cabida, como dice Lazarsfeld, pues el contexto influye en la respuesta de cada individuo.

La sociedad, en su evolución tiende a desechar lo que no le permite evolucionar, todo aquello disfuncional, que es establecido en consenso por todo el conjunto de individuos que la forman, como define la teoría liberal, y si lo que los medios le ofrecen lo cataloga como falso, será descartado. Por todo esto, la sociedad de la guerra, en su contexto, aceptaba como verdaderas unas informaciones, respondía a unos estímulos, que posiblemente en la actualidad no tendrían el mismo efecto, pues el contexto social es un gran condicionante.

Por tanto si en la actualidad (antes hubiera sido impensable) se presenta una película como American Pie (o cualquiera de sus versiones) con la intención de entretener, posiblemente cumpla su función y su mensaje sea funcional, pero el efecto latente de este film, lo que va más allá de la simple vista, las sensaciones que produce son de exaltación de lo grotesco, para muchos a-moral, dónde se hiperbolizan actuaciones impúdicas. Para aquellos que quieran buscar elementos educativos y morales, encontraran este film disfuncional por no cumplir esos parámetros, pero el emisor de este mensaje en el plano manifiesto ofrece exactamente lo que él mismo define, sin pretensiones a la reflexión, la ética y lo moral: pretende entretener, sin más.

Bien, pues según el funcionalismo los emisores siempre tienen intención de obtener un efecto sobre el receptor, persuadirle de algo. ¿Es el entretenimiento, sin más, una función de los Mass-Media? Según Schramm, si. ¿Por qué? Pues porque los medios son un agente de socialización, y el cine, como Mass-Media, cumple esas funciones. Los receptores tienen necesidades que los medios deben satisfacer, y el público tiene la necesidad, entre otras, de ser entretenido y el cine debe darle el gusto.

Así, American Pie o Un papá genial entre muchas otras películas de ese género, contribuyen a la necesidad que tiene el público de ser entretenido, lo que proporciona un equilibrio al sistema, pues se ven satisfechos y ello libera tensiones. Consideraríamos, en este caso, a las películas funcionales, como lo serían aquellas películas de acción, románticas o dramáticas, que entretienen, o como el cine documental sería además educativo e instructivo, por poner un ejemplo.

VICTORIA MONSERRAT STANGLER

jueves, 26 de febrero de 2009

Oscar comunica que...

Día: 22 Febrero 2009
Evento: 81º Edición de la Gala de entrega de los Premios Oscar concedidos por la Academia de cine de Hollywood en el teatro Kodak.


Este gran acontecimiento de renombre y prestigioso que tiene lugar en Los Ángeles cada año supone una buena campaña de publicidad para todas aquellas películas que durante los meses previos a este evento ven como se barajan sus nombres como posibles nominados y ganadores entre diversas categorías entre las que se encuentran: Mejor director, actriz/actor, Director de fotografía, B.S.O,...


Como sabemos, toda esta especulación que se hace en los medios de comunicación generalmente, es publicidad para esas películas que de otra manera mucha gente no se percataría de su existencia, sobretodo para aquellas de habla no inglesa o de carácter independiente, y que resulta una ganancia de varios millones de dólares.

Como resultado, todas esas películas, pensadas para la proyección, salen de esa realidad para ser la comidilla de programás de TV y radio, prensa especializada en el tema (o no. lease revistas de entretenimiento),foros de internet,... y también del Merchandising.


Por ello, una gala de tal nivel como es la gala de los OSCARS es un fenómeno que remueve los medios de comunicación con un batiburrillo de especulaciones, dichas y ...desdichas para algunos, en fin... "comidillas" de la Opinión Pública, todo un fenómeno publicitario y comunicativo que a algunos les sale gratis y a otros por un ojo de la cara, pero todo es poco si entra en juego el prestigio y un lugar en la glamurosa historia del cine.


Vic* Peralimonera

miércoles, 11 de febrero de 2009

“El arte es un arma cargada de futuro"

Con estas palabras termina Noviembre, la segunda película que dirigió Achero Mañas después de debutar con “El Bola”. En este film, Alfredo (Óscar Jaenada) junto a otros jóvenes actores, decide crear un grupo de teatro independiente llamado Noviembre, con un concepto de este arte algo diferente del convencional: para ellos, el teatro es una forma de comunicación que va más allá del escenario, debe ser un instrumento de comunicación entre los hombres para hacerlos mejores, para que se sientan vivos, un arte libre, un medio para cambiar la sociedad y con ella el mundo.
La película está rodada a modo de falso documental, manejando dos tiempos: en el presente los actores ancianos recuerdan con nostalgia el pasado, cuando comenzó Noviembre (a finales de los años 90). Todas las escenas de obras teatrales están rodadas en el exterior con una simple cámara digital, y el público que participa son personas reales, no actores; con esto se consigue un mayor realismo y espontaneidad.
El objetivo de Noviembre de acabar con un mundo individualista y materialista a través del arte dramático se plasma en un Manifiesto donde apuestan por la defensa de la autonomía creativa, la libertad, la independencia, la improvisación… un grito de protesta frente al conformismo y la supremacía del poder económico dentro del arte (trámites para conseguir permisos de actuación, burocracia y normas preestablecidas, etc.). Una actitud revolucionaria colmada de idealismo, considerada por algunos como utópica, especialmente por la decisión de actuar sin ánimo de lucro y únicamente en el exterior, además de negarse a adaptar obras ya creadas o a aceptar miembros que hayan tenido alguna relación con el mundo del teatro profesional. En Noviembre se nos muestra la originalidad como la única salvación frente al conservadurismo y el pensamiento único (con sus reglas que intentan homogeneizar todas las disciplinas artísticas, incluido el cine), se rebasan las fronteras de lo políticamente correcto hasta llegar a la insubordinación y a la ruptura de normas, tanto sociales como morales.
Al principio se dedican a lo que ellos mismos llaman “teatro popular”, que con actos provocativos y a veces perturbadores y soeces, busca la reacción del público anónimo (por ejemplo, una representación en la que se disfrazan de bebes-demonio que siembran el pánico por la calle… acabando en comisaría después de la obra). Con el transcurso de la película se puede apreciar un giro hacia un “teatro documental”, con obras de denuncia social e interpretaciones de papeles reivindicativos. En una de estas obras se intenta demostrar cómo las personas pierden el tiempo delante de la televisión, y en otra se pretende discutir la situación de marginación de discapacitados, drogadictos e indigentes hoy en día. Pero la más decisiva para Noviembre es la representación de “Atentado”, tras la cual son acusados de hacer apología al terrorismo, cosa que demuestra que en ningún momento les van a poner las cosas fáciles al grupo independiente.
Para Noviembre no hay censuras ni límites, sólo ideas y arte: todo vale para conseguir que el público pase de ser simples espectadores a formar parte de la representación. Por lo tanto, se nos plantea una importante reflexión sobre la capacidad de la comunicación (aquí entendida como arte dramático) para influir sobre la sociedad, para cambiar su posición, para conseguir que se asusten, se diviertan, rían o lloren. Además, se nos muestran tanto el teatro como el cine como un reflejo de la realidad, que pueden en ocasiones parecernos más verosímiles que la misma vida; por esto, nos propone una discusión sobre la ¿utópica? autenticidad del arte y por tanto de la comunicación.


http://www.youtube.com/watch?v=HiIoe0IEdTM&feature=related (tráiler Noviembre)
http://www.youtube.com/watch?v=9gZL7kEnlv0&feature=related (Manifiesto)





Nosotros creemos en un arte que sea capaz de cambiar los corazones de la gente...
Que les alegre, que les de fuerza... un arte que les haga sentirse vivos... un arte que llegue directamente al espíritu de todos los hombres, y al de todas las mujeres... un arte que los haga conscientes, que los mejore como personas... un arte universal, un arte sin fronteras ni religiones, sin razas... y creemos en él como en un arma, pero no un arma de fogueo, un arma de verdad, un arma que se pueda hacer oír, y que tiene que dar en el blanco...



LiDiA* Peralimonera

miércoles, 4 de febrero de 2009

Un motivo común

Hoy me voy a remontar a los orígenes del cine, pues nació como documental, con el paso del tiempo este género ha caído casi al olvido y a raíz de fines económicos se potenciaron diversos usos para el cine, pero jamás se olvidará el primer film documental “Trabajadores saliendo de la Fábrica Lumiere” de Luis Lumiere. Muchos documentales pueden llegar a la gran pantalla, normalmente puede verse reflejado en cines de pequeñas localidades, esta vez me voy a centrar en el que más me llamó la atención y me hizo reflexionar, no solo a mí, sino a la mayor parte de la población mundial porque en la actualidad y en un futuro próximo este documental narró una serie de repercusiones que causa y causarán un gran impacto, por eso nadie debería olvidarlo, ¿ya saben de qué documental les estoy hablando? Por supuesto que sí, “Una verdad incómoda” del ex vicepresidente de Los Estados Unidos, Al Gore.


En el documental Al Gore nos habla sobre el calentamiento global, hace comparaciones de la tierra actualmente y hace años mediante fotografías, propicia así unas consecuencias devastadoras dentro de algunos años, el ex político habla de la dificultad por parte de los mandatarios de asumir dicho problema y afrontarlo con cambios, así como de considerar a las personas ajenas a este problema, lo cierto es que existe el tratado de Kyoto como acuerdo entre naciones para combatir el cambio climático, pero las medidas se suceden muy paulatinamente y esto puede que no nos afecte a nosotros, pero sí a otras generaciones de las que debemos preocuparnos porque es nuestra obligación.

El calentamiento global ataca directamente a la atmósfera, lo cierto es que entre las radiaciones del sol y los gases del efecto invernadero con la influencia del dióxido de carbono ha aumentado de grosor la capa de la atmósfera debido a la contaminación que causa el calentamiento global.

Después de numerosos estudios Al Gore pone en nuestro conocimiento consecuencias visibles del calentamiento global como la sequedad presente en el Kilimanjaro, la desaparición de glaciares… de hecho el ártico es la diana del calentamiento global y ha ocasionado muertes de osos polares. El ejemplo de Groenlandia, cuya desaparición equivale a la subida de 6 metros del nivel del mar, nos hace recapacitar de la gravedad del asunto, un asunto que compartimos toda la humanidad.

Desde el punto de vista de un escéptico, un incrédulo o un ignorante, se vería este fenómeno como pasajero, incluso verían el aumento de tormentas, tornados, tifones y huracanes como sucesos ocasionales de la naturaleza, pero se tienen que percatar de la relación directa y es que se pueden ver afectados directamente con daños estructurales en sus propias ciudades. Como séptima época glacial, el documental muestra una previsión en los últimos 50 años de que subirá el CO2 a un nivel jamás visto anteriormente, pero ¿cómo sanar este problema desde el punto de vista político?

Según el documental, se plantea como problema real o no, la verdad es que no entiendo como algo de tal magnitud y a la vez tan inminente esté en periodo de pensar si hay algo que afrontar o no, los artículos científicos dicen que la población no tiene nada que ver y buscan volver a posicionar el calentamiento global. No hay que ser un ecologista para ver que la apuesta por batallar contra el calentamiento global es el siguiente paso lógico, además de que pueda conllevar cierta pérdida de riqueza para los países, luego lo recuperarían con el tiempo, definitivamente no hay que elegir entre economía y el planeta.
Por último diré que nos podemos pedir algo que no estemos haciendo nosotros ya, deberíamos empezar a mirar por nosotros mismos, en nuestro hogar, nuestros medios de transporte… porque si esos pequeños detalles los hacemos individualmente cada uno de nosotros, todos ganamos algo.

---èRiK---

martes, 23 de diciembre de 2008

V de Vendetta

He decidido centrarme en la película V de Vendetta con motivo de mostrar la fuerza que presenta la comunicación dentro del ámbito político, pues en este caso, el cine señala la comunicación como principal arma de orden y sumisión de los gobernantes por encima de las masas.

V de Vendetta cuenta la historia de un revolucionario anarquista que se toma la justicia por su mano contra el gobierno encabezado por un partido fascista, así este personaje llamado V” recrea y rememora a Guy Fawkes, un hombre que luchó contra el sistema y las persecuciones religiosas intentando volar el parlamento, pero fue arrestado el 5 de noviembre de 1605, pues cada año en esa fecha se celebra la noche de las hogueras en honor a esta figura. La historia que cuenta la película narra la utilización de los medios de comunicación, destacando la televisión, como forma de manipulación; un claro ejemplo es la utilización de esos medios para hacer creer que las explosiones que V provocó fueron algo planeado por parte del gobierno, de ahí desemboca una serie de sucesos, algunos asesinatos entre ellos, que dan lugar a una contradicción para que prevalezca Inglaterra; por una parte “V” encamina la respuesta a una plaga de problemas del pasado inculpando al gobierno, por otra parte el gobierno es capaz de tapar toda información que le convenga, para demostrar esto, una señal es el asesinato del presentador de informativos que apoya al gobierno (está apoyando al gobierno por conveniencia o por su bien) y es considerado como la voz de Londres, por eso el gobierno intenta encubrir su asesinato a manos de “V y lo tacha de muerte natural, en caso contrario está el presentador de un show de televisión que se burla del líder del gobierno y acaba muerto.

Como toda película, V de Vendetta muestra valores que en cierto modo son comparables con los de nuestra sociedad, en este caso, la gran atracción de la película destaca el gran impacto social, deja entrever cómo organismos políticos precisan de la comunicación para hacer propaganda y atraer a la sociedad hacia su ideología, ya sea en la película con falsos argumentos o inspirando el miedo entre la sociedad, pues como conclusión diré que ante el caos que genera el gobierno, también sale a luz como única esperanza y consiguiendo el poder, así V es sabedor de la historia y elabora un plan para transmitir lo que sabe, y cómo no, a través de los medios, incluyendo la comunicación que propone mediante hacer volar el parlamento, así el objetivo final se consigue: la agitación social.


-Eric Amate-